Las calificaciones SI cuentan…

Ok… Digámoslo de una vez.

“Haber tenido excelentes calificaciones en tus estudios universitarios….SI cuenta”

Resulta bastante romántico ir por el mundo promoviendo la idea de que los grandes líderes no fueron grandes genios durante sus estudios. A la gente le encanta que le refuerces esta idea, sobre todo a quienes ya no pueden hacer nada por mejorar sus notas universitarias.

¿Esto quiere decir que existe una relación directa entre éxito profesional y calificaciones escolares?

Desde luego que no.

Pero lo que si existe es una relación muy directa entre disciplina, esfuerzo y éxito.

Quienes llegan a ser exitosos profesionalmente lo son por su enorme capacidad de autodisciplinarse para implementar hábitos de efectividad personal… y es justamente ahí en donde las calificaciones cuentan.

A lo largo de mis años trabajando con universitarios me he dado cuenta que la diferencia entre ls jóvenes de excelentes calificaciones y quienes no las tienen es un tema de disciplina y orden.

Autoimponerse hábitos correctos es el primer paso para asegurar el triunfo en cualquier disciplina (¡Hellooooo! de hecho, por eso se le llama “disciplina”), y quienes en su estancia en la universidad logran imponerse hábitos de estudio correctos, me queda claro que también lo podrán hacer en su que hacer laboral.

No es la calificación lo que cuenta en sí, sino más bien el cómo se llegó a esta.

Concretamente en mi caso…

…si voy a contratar a un jóven con poca experiencia laboral, definitivamente si me importan sus calificaciones.

¿Por qué?

Por que me importan sus hábitos y sus calificaciones me hablan de elllos.

Y de hecho… ¿Que creen?

Las personas más disciplinadas del mundo son aquellas cuyo autogobierno viene motivado por una causa trascendental. Las personas más disciplinadas del mundo, son quienes están convencidas que dicha autoregulación tendrá sentido en su futuro.

¡Bingo! Esto quiere decir que…

“¡El encuentro con la propia vocación es el motor más grande para lograr generar disciplina!”

¿Interesante no lo creen? Siempre acabamos regresando a las raíces del humanismo… “El sentido de vida”…

¿Acaso hay algo má?